Sacaron a los tigres, elefantes y
leones del circo: más de 1,000 murieron o ‘desaparecieron’
La prohibición de
animales era inevitable pero no hubo infraestructura para recibirlos. El 80%
murió o ‘desapareció’; otros terminaron en zoológicos, en manos de
coleccionistas o en el mercado ilegal.
Ciudad de México / 27.09.2026
DOMINGA.– Se
llevaron a los veinte tigres de Hortensia Esqueda. Y no sólo a los animales,
también se llevaron las jaulas que habían costado cientos de miles de pesos,
con la promesa de que serían devueltas, lo que nunca ocurrió. Hortensia
proviene de un largo linaje de gente que dedicó su vida al circo. Circo Solary
es el nombre que aún conserva a la fecha. El domador era su propio hijo y
cuenta que terminó con un derrame en el ojo, preocupado por no saber adónde
iban a parar aquellos animales que “eran parte de nuestra familia”.
En 2015 el país prohibió los animales silvestres en
los circos. La ley tenía una intención clara. Lo que ocurrió después, no tanto.
No se contempló qué hacer con los animales silvestres, no se prepararon
refugios o espacios que pudieran recibirlos. De modo que muchos ejemplares, acusan, acabaron
muertos o en manos de coleccionistas privados, taxidermistas y traficantes de
especies.
La empresaria circense recuerda que,
antes de la prohibición, ya había circos que cumplían con los lineamientos que
la Profepa exigía para sus animales, como el tamaño y el material de las
jaulas, la atención veterinaria o el microchip de
identificación: “Se debió haber hecho una evaluación y recoger los animales que
estaban mal pero generalizaron, había circos que en verdad tenían todo su
dinero invertido en el cuidado de los animales y la prueba de que estaban bien
era que se reproducían más que en los zoológicos mismos”, dice.
El Senado votó a favor de un circo sin animales el
9 diciembre de 2014 y dos días después la Cámara de Diputados ratificó la
decisión de prohibir el uso de animales silvestres en los espectáculos
circenses, aunque
no incluyó otros espectáculos como las corridas de toros o las peleas de gallos.
Las reformas al Artículo 78 de la Ley General de Vida Silvestre –promovida por
la organización AnimaNaturalis y el PVEM– entraron en vigor el 8 de julio de
2015. Hoy la violación a esta disposición supone multas que pueden llegar a los
5 millones 865 mil pesos, además del decomiso inmediato de los ejemplares.
Circos sin animales: la verdad
tras la ley y sus fallas- Grupo Milenio



